ekāgratā - entrada del blog para yoga castellón

Ekāgratā: concentración en el presente

Ekāgratā es un término sánscrito que significa «unidireccional» o «resuelto«. Es un enfoque de un solo punto y la búsqueda de un solo asunto, concentración sin perturbaciones y atención absoluta. En yoga, su dominio se logra a través de la práctica constante de la meditación. A través de esta facultad, el practicante puede eliminar todas las distracciones de su conciencia, y, por tanto, ayuda a mantener la mente tranquila y enraizada.

El término, ekāgratā, proviene de la palabra raíz sánscrita, eka, que significa «uno«, y agra, que significa «proceder«. Según Patanjali, uno de los autores más conocidos dentro del mundo del yoga debido a sus Yoga Sutras, el yoga comienza con ekāgratā (mente concentrada) y concluye con la mente controlada. La diferencia entre estos dos estados es que mientras en ekāgratā la mente depende de un objeto de concentración, en el estado completamente controlado la mente no depende de nada. Para lograr estos estados los movimientos de la mente deben ser silenciados. De ahí, que una de las definiciones del yoga más conocidas sea que el yoga es una tecnología para silenciar los torbellinos de la mente.

Desarrollo del ekāgratā

Asimismo, esta facultad puede incrementarse integrando la atención difusa (dirigida de manera diversa y casual) para que uno obtenga una voluntad genuina y una percepción diferente de la experiencia del placer de los objetos sensoriales. Por tanto, es más difícil lograrla si el cuerpo está en una postura cansada o incómoda o si la respiración es inadecuada.

En los orígenes del yoga, ekāgratā se utiliza con el significado de concentración: se considera que es una cualidad resultante de las prácticas de meditación.

Según el Bhagavad Gita, el buscador de la Verdad debe meditar con su mente fija en el presente y absorto en él. Esto es ekāgratā.

Por otro lado, Patanjali destaca la importancia de la práctica continua de métodos prescritos para obtener ekāgratā, el estado de la mente meditativa libre de atención desviada; y luego explica que:

La intención en un solo punto (ekāgratā) del principio de pensamiento da lugar al equilibrio de estados plácidos (impresiones acumuladas previamente) y estados excitados (deseo presente de obtener más conocimiento), que son modificaciones de la mente. Estos dos estados mentales permanecen sin cambios y son llevados al estado de quietud.

En este estado hay claridad y dirección correcta. Como decíamos, el yoga comienza con ekāgratā y culmina en una conciencia libre de movimiento. Si se pierde, se pierde todo el poder de la intención de lograr los objetivos a alcanzar. Las intenciones afectadas por las dudas, los miedos y los pensamientos reactivos rompen y difunden la energía de las intenciones. Ekāgratā ayuda a mantener la mente fija y quieta.

Bibliografía:

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